El Aislado
Descubrir los secretos de una persona siempre se me antojó divertido. Funcionaba como una forma de abstracción en la que los sentimientos de esa persona jugaban el papel de acertijos emocionales que querían ser descubiertos y hasta algunas veces, desenterrados. Hoy no es igual.
César nos dió una de las lecciones mas sensatas de respeto al interior ajeno, una enseñanza dictada de una forma tan absoluta, que no necesitó de palabras para entenderse, y que no dependió de los prejuicios ni de los malentendidos que solían nublar los conceptos mas triviales.
La vida de César se desarrollaba en torno a un maleficio. Desde pequeño mostraba el mas interesante deseo de servir desinteresadamente, hasta el punto de hacerse merecedor de las mas grandes fortunas y amistades; como el dia en que consiguió su primer empleo en la mas grande publicitaria de la región, una labor que desempeñaba con el mas arduo placer y con una potencial avaricia. Sus años se desarrollaban en el, porque comprendía que desarrollarse en sus años le iba a propiciar un futuro incierto, sin los lujos y placeres de los que ya se había acostumbrado fielmente. Un buen dia, la traición, tocó algo mas que su corazón, y aquel sueño de emprender ese gran viaje que es el éxito laboral, quedó sumergido en la mas grande de las depresiones, esas depresiones en las que sería de lujo no ser uno mismo.
Así trancurrieron sus años medios, esta vez el desarrollándose en ellos, y procurando aislarse del mundo que lo había traicionado, pero sobre todo procurándose un espacio frente a aquella bahía, en la que podría llorar y angustiarse cuando se le antojara. Cuenta César, sin necesidad de mover los labios, que la soledad de esos atardeceres y las intensas lágrimas que fluyen en dirección opuesta, los lleva como tatuajes en su alma, y son el diario que leen sus maravillosas pupilas. Hoy en dia sigue mostrando esa debilidad por los placeres, pero ya no en la forma que solía hacerlo cuando era pequeño, sino intendando ser un poco mas, y deber un poco menos. Su codicia ya no es parte de sus movimientos, ahora solo prefiere vivir y contar sus secretos de una forma extraña, una forma que solo los que no hemos pasado por esos caminos podemos ver.
Ahora tengo respeto por los secretos de los hombres, desde esta experiencia no solo seré menos vigía, sino mas aprendiz, y tal vez, con mucho esfuerzo, llegue a encontrar mis secretos.
La vida de César se desarrollaba en torno a un maleficio. Desde pequeño mostraba el mas interesante deseo de servir desinteresadamente, hasta el punto de hacerse merecedor de las mas grandes fortunas y amistades; como el dia en que consiguió su primer empleo en la mas grande publicitaria de la región, una labor que desempeñaba con el mas arduo placer y con una potencial avaricia. Sus años se desarrollaban en el, porque comprendía que desarrollarse en sus años le iba a propiciar un futuro incierto, sin los lujos y placeres de los que ya se había acostumbrado fielmente. Un buen dia, la traición, tocó algo mas que su corazón, y aquel sueño de emprender ese gran viaje que es el éxito laboral, quedó sumergido en la mas grande de las depresiones, esas depresiones en las que sería de lujo no ser uno mismo.
Así trancurrieron sus años medios, esta vez el desarrollándose en ellos, y procurando aislarse del mundo que lo había traicionado, pero sobre todo procurándose un espacio frente a aquella bahía, en la que podría llorar y angustiarse cuando se le antojara. Cuenta César, sin necesidad de mover los labios, que la soledad de esos atardeceres y las intensas lágrimas que fluyen en dirección opuesta, los lleva como tatuajes en su alma, y son el diario que leen sus maravillosas pupilas. Hoy en dia sigue mostrando esa debilidad por los placeres, pero ya no en la forma que solía hacerlo cuando era pequeño, sino intendando ser un poco mas, y deber un poco menos. Su codicia ya no es parte de sus movimientos, ahora solo prefiere vivir y contar sus secretos de una forma extraña, una forma que solo los que no hemos pasado por esos caminos podemos ver.
Ahora tengo respeto por los secretos de los hombres, desde esta experiencia no solo seré menos vigía, sino mas aprendiz, y tal vez, con mucho esfuerzo, llegue a encontrar mis secretos.
1 comment:
La blogósfera está plena de sorpresas (o sorprendidos?)... Hoy me ha sorprendido gratamente la pluma y seso que demuestras CARLO
Saludos
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